Archive for 27 febrero 2011

En teoría

febrero 27, 2011

Apéndice D – Organizaciones políticas griegas

Huele como, como a incienso de sudor, como a paredes caramelizadas, como a piel de embutido de adolescente. Como a cabezas que se pierden, como a manos arrastradas por el suelo del salón. Mmmm. Y sigo sin poder creérmelo, no, tengo que abrir y cerrar la puerta cinco o siete veces para comprobar que sigues ahí, sobre la colcha que está sobre la cama que está sobre todo lo que dejamos ahí debajo.

Me coloco de rodillas junto al borde del colchón y te sonrío, con esa sonrisa tonta de colegial. Ya sabes. Te beso en la frente, la boca me parece demasiado, no estoy preparado aún. Te beso bajo los ojos, en ambas aletas nasales, en la barbilla y en esa zona de la piel que queda entre el final de la oreja y el borde más puntiagudo de tu mandíbula. Estiro tu jersey, el que te queda tan grande, hasta que deja al descubierto tu hombro izquierdo. Con la lengua lo humedezco. Suelto el jersey y vuelve a su forma natural.

Bajo un poco y te lo levanto hasta ver tu ombligo. Enarco las cejas y, apretando los labios, dejo caer saliva en él. Repito hasta que se desborda, y me río con una risa contenida, como avergonzada.

Te desabrocho el cinturón, te suelto un par de botones y te bajo el pantalón hasta sacártelo, no llevas calzado pero te dejo los calcetines puestos. Abro los ojos que deben parecer dos platos de cerámica barata. Abrir abrir. Te quiero abrir. Te separo las piernas, miro y vuelvo a sonreír. Te separo los labios, te separo el alma, acaricio y meto un dedo. Luego dos. Está seco, pienso. Qué falta de respeto, pienso. Y te golpeo, te zurro como a un perro travieso. En los muslos, en las ingles, en las nalgas.

Pero, nada. No pareces querer enterarte. Meto otro dedo más, otros dos, ya son cuatro, por si no sabes contar, so puta. Ninguna muestra de afecto. Dejo los cachetes para trabajarte el abdomen, a puñetazos, pero siempre siempre con los dedos en tu interior.

Meto, meto toda la mano, lo meto todo, y empujo, empujo hasta el final, hasta romperlo todo, hasta tocarte las entrañas con las yemas de mis dedos. Y pienso, y pienso para mí, para todos, para ti, para quien quiera oírme, pienso que nunca podré está más cerca, que nunca llegaré a conocerte en mayor profundidad que en éste, exacto, momento. Y no dices nada. Pero la sangre empieza a bajar por mi brazo y mancha la colcha que te regaló tu madre. Y con el brazo libre, estirado, toco el cielo que es tu cara, con el dorso de la mano, con fuerza, con pasión, haciendo que tu cabeza vaya de un lado para otro. Y veo como tus ingles se tiñen y pienso, para mí, para quien quiera saberlo, que toda salida coagulada es una entrada, al infierno, y de cabeza, pienso. Un telón, de estática, de música de anuncio de teletienda.

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Servilletas del pasado

febrero 23, 2011

67% de probabilidad – ciudad actual

Luz. Mismos pantalones de ayer. Zapatillas puestas en la cama. Bueno, no seguro si mismos pantalones, pero pantalones puestos. Huele mal. Muy mucha luz, demasiada. No ruido, sed. Mucha sed. Palpar bolsillos. Izquierdo. Llaves y cartera. No mirar cartera, 97% posibilidades no dinero en absoluto. Derecho. Móvil y tabaco. No mechero. No cigarros en paquete tabaco. Añadida tarea a la pila. Punto y aparte.

Es una habitación. Bien. Es mi habitación. Doble más bueno. Manos sucias. Dedos tinta azul. No entender. Palparse torso. No heridas apreciables. No sangre húmeda en la cara. Bien. Punto y aparte.

Accediendo fichero datos. Necesario formateo 99% probabilidad pérdida de datos útiles en el proceso. Punto y aparte.

Desnudarse. 7 minutos. Arrastrarse fuera cama. Suelo lleno de mierda. Flyers, rama de árbol, antena de coche, servilletas de bar escritas. Muchas. Secundario. Desnudo ir baño Mear. Cocina ir grifo agua. Saciar sed. Sed insaciable. Llenar botella agua.  Volver habitación. Flexionar rodilla derecha. Flexionar rodilla izquierda. Agachar cuerpo testículos rozan suelo infecto. Secundario. Coger servilletas letra casi ilegible. Leer secundario. Vestir primero encontrar calle bar cambios de 5 máquina tabaco. Volver casa. Desnudar otra vez.

Encender ordenador. Móvil SMS enviados ayer negativo. Bien. Acceder cuenta correo enviados ayer negativo. Bien. Winamp play Wovenhand. Bien. Encender cigarro TOS pulmones piden clemencia. Clemencia secundario. Leer servilletas no orden. Orden secundario.

Servilleta 1 mojada ilegible.

Servilleta 2 mojada ilegible.

Servilleta 3

Me arden las sienes, noto la sangre detrás de los globos oculares. La barra del bar está llena pero las mesas están vacías. Intento desentrañar el misterio de [ilegible] trozo de madera. Una chica extranjera pide 2 cervezas a mi derecha, tiene 2 piercings en la mejilla izquierda, suena a holandesa, pero qué cojones sabré yo. También hay 2 mujeres a menos de 3 metros [ilegible]. Pero ahora yo soy el [ilegible] pero para el reo siempre hay esperanza por muy nimia, absurda o estúpida que sea. El pelotón de fusilamiento, el verdugo de la horca, el oficial que acciona el interruptor [ilegible]. Total, no te salvas. [Más de 10 líneas ilegibles].

Servilleta 4

Pido otra cerveza doble, me enciendo un cigarro. El camarero me mira mal. Sólo le doy una calada y lo dejo en el cenicero. Suenan los Doors “Love me two times”. Es cuestión de jugársela, es cuestión de dejarse caer. Creo que [ilegible] demasiadas cervezas, demasiado kalimotxo. Soy consciente del borroso [ilegible] en cambio no me detengo a [muchas líneas ilegibles] que hago al respecto. Esto no puede estar bien. Llegan más, son [ilegible]. El cenicero alto y sólo pincha con vinilos. Mira [ilegible]. Escribo en estas servilletas para evitar las miradas que dicen [ilegible] asqueroso. Qué sé yo, que no puedo juzgar tan rápido en mi estado.

Servilleta 5 mojada, rota, letra de chimpancé, ilegible.

Servilleta 6

¿Qué le doy a [párrafos ilegibles]. No puedo seguir estirando [el resto es ilegible].

Servilleta 7

[Ilegible] qué le voy a hacer? [ilegible] pecosa, pide espacio, pide un tercio, aquí no hay tercios, sólo hay dobles. [ilegible] pero sólo coge el suyo y se va, sin devolver [ilegible], sin decir ni mu.

Servilleta 8

[ilegible] paralelas. Cierra los puños, aprieta los dientes y baja las escaleras. La música te anima a ser [ilegible] nada detrás. Ese cha cha, a base de [ilegible] todo encaja.

Servilleta 9

En el horizonte [ilegible] impar de botellas y pide más. Tal vez, TAL VEZ. NO. Alcohólico. Los cigarros se acaban [ilegible] para ir a la máquina a comprar. Cuando baja las escaleras arquea los brazos hasta que la parte principal

[fin de la transcripción]

Doble más sed hambre. Organismo exige nutrientes. Desnudo cocina echar cosas  cazuela encender fuego esperar diez minutos. Llamada del pasado no responder. No responder nunca no guardar número apagar para siempre.

Ahora mismo vuelvo, no te muevas.

febrero 1, 2011

Sólo un momento, un ratito nada más. Un respiro, una pequeña parada. Mirar enrededor. Sí, es una buena idea, o eso piensa él al menos. Coge una chaqueta del respaldo de de una silla de una cocina. Agarra las llaves y un paquete de tabaco antes de salir por la puerta. Baja las escaleras hasta el portal y, con un gesto cansado, se seca el sudor de la frente. Salta a la calle, se apoya contra la pared haciendo que su espalda y el zapato de su pie izquierdo sean lo único que la toque. Se enciende un cigarro y le da una enorme calada, como con un poco de mala hostia, para joder, a qué o a quién, realmente no lo sabe. Es de noche. Bueno casi. Esa última luz recorta la silueta de las cosas que suelen verse en la calle de una ciudad, ya sabéis. Deja caer la ceniza y la limpia con el pie. Saluda de forma distraída a los vecinos del cuarto que acaban de salir por la puerta. Lo ha vuelto a hacer.