Archive for 23 septiembre 2010

BSO Segundo Cajón: Música para Hombres Huecos

septiembre 23, 2010

Tercer volumen de la música que se escucha en éste blog. Canciones para cuando se está hueco, para cuando se está relleno. Bla, bla, bla… Si alguno de vosotros se ha quedado hasta tarde bebiendo conmigo sin salir de una habitación, probablemente haya cantado conmigo alguna de estas.

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Adiós/Agur (2 de 1000)

septiembre 11, 2010

¡Oh,  cómo bailamos! Como perros bajo la lluvia. Como niñas que no saben que están perdidas. Así se los imaginaba en su mente, en sus recuerdos inventados. Sentado en una terraza, con una caña sobre la mesa, con un elefante sobre su espalda.

Adiós/Agur (1 de 1000)

septiembre 1, 2010

Cuídate de los idus de marzo

Somos la nueva escoria.

Un ejército ya derrotado.

La vieja basura se muere, deja un vacío de poder. Es nuestra oportunidad.

Vivos mientras los bares aguanten. Mientras los curas del whisky prediquen.

Los Asesinos del Puente de Deusto. Las Carniceras Aladas de la Plaza Nueva. Los Animadores del Terror Asumible de Iturribide. Las Monjas-Putas de San Francisco y sus hábitos oculta-drogas. El Club de Obesos Enervados de Sarriko. Le Nouveau Coprophagie que ronda los baños públicos de San Pedro. Los Bohemios Caníbales de Rekalde. El Cónclave de Mendigos Emprendedores de la Gran Vía.  El Shogunato de los Tirapiedras Barbilampiños de Somera. El lobby de Sudamericanos homosexuales del Holiday Juanchito.  El Grupo de Apoyo de Modernos Anónimos de 2 de Mayo. La Unión Popular de Perroflautas con Mac de Bilbao la Vieja.

Si os oponéis a ellos os abrirán la tapa de los sesos, se mearan dentro, cerrarán, agitarán y sorberán su contenido con una pajita clavada a través de vuestras fosas nasales.

Se follarán a vuestra ciudad y después le comprarán una piruleta.

Debo encontrar el sumidero que parece haberse generado de forma espontanea en algún lugar cerca de aquí. Se traga toda la vieja miseria y vomita todo un nuevo espectro de mierda sin fin.

Cogemos a dos personas y los cosemos por la espalda, les damos un cuchillo a cada uno y les ordenamos que se maten. Se pasan horas girando, sin encontrar a su adversario, lanzando tajos al vacío, haciendo muecas de odio, amenazando al cielo.

Somos la nueva escoria.

Te clavan un billete de metro en el cerebro, zonas 1, 2 e Infierno. Por cada brisa de aire agradable que refresca tus pies desnudos apoyados en la barandilla del balcón, una masa informe grita durante un acto político carente de sentido u objetico. Por cada documento que el concejal de urbanismo rubrica, una puta muere ahoga por su propio vómito. Por cada pareja que se besa como si todo el sentido de la vida pudiera definirse entre el espacio que dejan momentáneamente sus lenguas, una niña es asaltada en cada callejón de la ciudad.

Un perro te insulta en cantonés. Pero en realidad sólo ladra. Y ni siquiera es un perro. Es un parquímetro. Pagamos lo que sea, gustosamente, por una copa en el último bar de la noche para luego buscar el papel higiénico más barato del supermercado más asqueroso del barrio.

Somos la nueva escoria.

Todos deciden. Todos tienen voz. Tú quieres comprar helados, todos los demás prefieren apuñalarte. Se alzan las manos. Se cuentan los votos. El pueblo ha hablado. Te mueres con tus esfínteres desbocados, no te cabe ni un cuchillo más. Y encima te quedas sin helado. Eso te pasa por apostar por el tercer candidato.

Hay que tener cuidado con los ladrones de sesos.

He sobrevivido a esta ciudad pero ya me echan de aquí. Soy la vieja basura, barrida, recolectada y comprimida para dejar paso a la nueva escoria. Pero volveré. Para abriros en canal y cagarme en vuestros corazones.

Os quiero, so putas.