Archive for 23 julio 2007

Wien

julio 23, 2007

broken dreams

broken dreams – pinar

Está usted en la barra de un bar extranjero, digamos Viena por ejemplo, bebiendo una cerveza, cuando se da cuenta de que los pequeños tazones de cristal que usan los clientes para dejar su propina están en ese misma barra. ¡Confiados ellos!, dirá usted y no sin falta de razón, pero recuerde que Europa comienza en los Pirineos (deberíamos adoptarlo como grito de guerra) y que sus valores nos son totalmente extraños. Pero claro, es inevitable que ocurra lo que tiene que ocurrir. ¡Zas! Y el hijo de puta se marcha nervioso por la puerta. Usted sonríe, sonríe sinceramente porque sabe que no es mejor que él, y se calla. 

Recuerda entonces el sueño de la noche anterior. Cuando creyó despertar en casa al mirarse los pies que sobresalían de las sabanas. Intentaba llamar por teléfono pero las palabras no salían. Los labios habían quedado reducidos a la no menos grata función de servir como meros instrumentos de succión. Pensó usted. Y así le va. 

Y esos ojos enormes. Que miran y lloran. Marrones. 

Hijo mío, dice usted de forma condescendiente, ya va siendo hora de que aprendas la lección, cuanto antes mejor. No creas una mierda de todo lo que te han dicho esos cantamañanas, esos Alberti, esos Rimbaud, esos Góngora, esos Blake, esos especuladores de la palabra. No, no, no. El corazón no tiene nada que ver con esto. No joder, no. ¿Hemos tardado 3000 años en comprenderlo? Es en el aparato digestivo donde se representa la comedia de los sentimientos. Son los intestinos los que se aflojan por el miedo, el estomago se estremece por eso que llaman amor. Incluso la mierda, hijo mío de mi alma, se puede volver negra. 

Y el hijo de puta vuelve a robar otra propina, a plena luz del día, en su propia cara. Es lo malo de dar un lápiz a un hombre con resaca. Aunque la culpa es vuestra, como siempre, por aparecer por aquí.

Anuncios